Enfermedades parasitarias en pacientes inmunosuprimidos
Para establecer la importancia de las enfermedades parasitarias en pacientes inmunosuprimidos, con énfasis en aquellos parásitos que se comportan como agentes oportunistas, diagnostica 2600 individuos (1500 inmunocompetentes y 1100 inmunosuprimidos) cuyas muestras provienen de varios centros asisten...
Gorde:
| Argitaratua: |
2006
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| Gaiak: | |
| Sarrera elektronikoa: | http://hdl.handle.net/10872/11010 |
| Etiketak: |
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| Gaia: | Para establecer la importancia de las enfermedades parasitarias en pacientes inmunosuprimidos, con énfasis en aquellos parásitos que se comportan como agentes oportunistas, diagnostica 2600 individuos (1500 inmunocompetentes y 1100 inmunosuprimidos) cuyas muestras provienen de varios centros asistenciales. Los análisis se cumplen en el Laboratorio de Parasitosis de la UCV. La historia clínica comprende el estudio coproparasitológico, (por métodos: Directo Kato, Baermann, cultivo de placas de agar, formol-éter y coloración de Kinyoun), además de hematología completa con fórmula manual. Para aquellos pacientes con eosinofilia y sangrado, solicita estudios de coagulación y plaquetas, y para paciente VIH+, el recuento de linfocitos TCD4+ y carga viral. A todo individuo parasitado le indica tratamiento y control posterior, hasta por un año. Específicamente, el despistaje está dirigido a Strongyloides stercoralis, Toxoplasma gondii, Cryptosporidiumsp., Isospora belli, Mycrosporidia y Cyclosporidia cayetanensis. Encuentra que el método de cultivo de placas de agar aplicado a pacientes con eosinofilia muestra mayor efectividad en el diagnóstico de Strongyloides stercoralis. Para el diagnósitico de Coccidios intestinales, la coloración de Kinyoun realizada a partir del concentrado, por la técnica de formol-acetato de etilo, fue superior a la efectuada con la muestra directamente. Determina los parámetros de patogenicidad atribuidos a Blastocystis hominis (var hominis) y diagnostica Cryptosporidium parvum por la técnica PCR. La sospecha (y corroboración) del origen parasitario de las diarreas de los individuos VIH/SIDA, permite la administración terapéutica adecuada; evita el síndrome de desgaste, el cual es producido principalmente por Strongyloides stercoralis, y considerando que este desgaste está presente en el 64% de pacientes que no presentan eosinofilia absoluta, infiere que la ausencia de eosinofilia no descarta la presencia de estrongilioidosis, por lo cual apunta a que el parásito debe ser despistado en todo paciente VIH+. Indica que los pacientes que no hacen eosinofilia y presentan elevadas cargas parasitarias tienen más probabilidades de hacer fallas terapéuticas. Encuentra que los fenómenos hemorrágicos en niños relacionados con disfunción plaquetaria atribuida a eosinofilia, es de origen parasitario. El Blastocystis hominis (var hominis) es el parásito más recurrente, su presencia se asocia al dolor abdominal y meteorismo, siendo los pacientes VIH+ más sintomáticos en comparación con pacientes inmunosuprimidos por otras causas, e inmunocompetentes. La respuesta terapéutica a los infectados con este parásito fue mejor con metronidazol que con secnidazol y tinidazol. Recomienda estudios más detallados sobre la patogenicidad de Blastocystis hominis (var hominis). |
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